domingo, 11 de marzo de 2007

CAMBIO CLIMATICO AL SUR DEL MUNDO...

EL CAMBIO CLIMÁTICO EN EL PASAJE DE DRAKE
Por Marcela Valente (IPS)

Conocido como lugar de temibles tempestades y naufragios, el Pasaje de Drake, el tramo de mar que separa América del Sur de la Antártida, será objeto de un estudio multidisciplinario de científicos de nueve países que procurarán constatar el impacto del cambio climático en su ecosistema.

"Sabemos lo que ocurre en verano, pero no en invierno porque es una zona donde es difícil llegar, pero lo vamos a hacer", dijo a IPS el geólogo Sergio Marenssi, director del Instituto Antártico Argentino (IAA) y coordinador científico de este proyecto internacional de investigación conocido como Drake Ecoseas.

El programa, que se desarrollará a lo largo de los próximos dos años, forma parte del Año Polar Internacional, campaña mundial de investigaciones y observaciones en los polos organizada por el Consejo Internacional de Ciencia y la Organización Meteorológica Mundial, iniciada oficialmente el 1 de marzo y que se extenderá hasta 2009. La campaña involucra a decenas de miles de científicos de 60 países que llevarán adelante estudios para conocer en mayor profundidad estas zonas del planeta sensibles al recalentamiento global, así como la interacción de los polos con el resto de la Tierra y el impacto del agujero de ozono en las especies marinas. Drake Ecoseas es uno de los proyectos.

El IAA, que aportará expertos al programa, convocó además a estudiosos del Instituto Nacional de Investigación y Desarrollo Pesquero, del Centro Austral de Investigaciones Científicas, el Centro Nacional Patagónico, el Servicio de Hidrografía Naval, y de universidades públicas. Pero también se trabajará en cooperación con oceanógrafos, biólogos y otros científicos de Alemania, Australia, Brasil, Chile, Estados Unidos, México, Sudáfrica y Uruguay. "Hay mucho interés de los países en esta zona porque se trata de un área con una muy alta diversidad y muy rica en recursos pesqueros", remarcó.

El Pasaje de Drake es un área de unos 1.000 kilómetros de ancho y más vasta aún de largo, y abarca a una isla que inspiró al novelista francés Julio Verne a escribir "El faro del Fin del Mundo". La zona tiene una profundidad que en pocos kilómetros pasa de 300 a 1.000 metros, y esa característica la convierte en escenario de fuertes tempestades, con vientos huracanados y olas gigantes. En el pasaje ocurrieron decenas de naufragios. Pero también es un ecosistema muy rico.

Allí se acelera la corriente circumpolar antártica, considerada un regulador del clima global, creando un entorno con especies muy variadas, capaces de adaptarse al frío extremo y aun ambiente que sufre constantes cambios debido al derretimiento de los glaciares. "Es un proyecto muy ambicioso", reconoció Marenssi. La idea es ir en invierno porque es allí donde se registran "agujeros" en la información sobre especies, cadenas alimentarias, impacto del cambio climático o de la sobreexplotación pesquera, explicó. Para ello usarán el rompehielos de la Armada argentina "Almirante Irizar". Saber en qué medida el aumento de la temperatura del agua provoca una merma en especies que son básicas en la cadena alimentaria de otros animales -algunos objeto de la pesca comercial- será uno de los objetivos del múltiple estudio en dos años de viajes en el rompehielos y trabajos de laboratorio.

El proyecto está relacionado con otro "de rango superior", según el geólogo, que es el Censo de la Vida Marina Antártica, ya iniciado, con científicos de más de una docena de países. También va a alimentar programas como el del comité de la Convención para la Conservación de Recursos Vivos Marinos Antárticos. Pero además de este mega proyecto, hay más de 30 en los que están involucrados científicos de Argentina.

Uno es sobre los "permafrost" --suelos permanentemente congelados-- y el cambio climático, que permitirá comparar el impacto del aumento de la temperatura planetaria en la Antártida y en zonas heladas de Canadá y Rusia. Asimismo, se colocarán en el continente blanco monitores para el seguimiento de glaciares que se desplazan, un mayor número de sismógrafos "para tener una radiografía de la tierra" bajo el hielo, y gravímetros para conocer con detalle la forma del planeta en esa región y las imperceptibles mareas terrestres.

Se analizará de qué forma el debilitamiento de la capa de ozono en la estratosfera impacta en el plancton que anida en aguas superficiales por el paso de rayos ultravioletas, y de qué manera esta vasta biomasa de microorganismos son sumideros naturales de carbono que contribuyen a frenar el calentamiento del planeta. "Estamos hablando de un continente de 10 millones de kilómetros cuadrados –en verano- del que sabemos muy poco", subraya entusiasta Marenssi, en vísperas de este acontecimiento que finalizará el 1 de marzo de 2009 pero que sin duda arrojará conocimientos para muchos años más.


ANTÁRTIDA: VIDA RECIÉN DESCUBIERTA A PUNTO DE MORIR
Por Stephen Leahy (IPS)

El colapso de las barreras de hielo de la Antártida a causa del cambio climático permite a la ciencia dar un vistazo sobre formas de vida submarina ocultas durante más de 5.000 años. Pero hoy la lucha por la supervivencia tiene allí dimensiones épicas.

Una expedición internacional de 10 semanas para escudriñar los secretos de esta región se anticipó al gran esfuerzo científico que supondrá el Año Polar Internacional, que comenzó este lunes. El macizo de hielo de un kilómetro de espesor que cubre el continente austral incluye extensas áreas que se encuentran directamente sobre el mar. Debajo de esa cubierta, en las oscuras y frías profundidades, sobreviven extrañas formas de vida de las cuales los científicos tenían noticia sólo indirecta, a través de perforaciones en el hielo.

"Hay todo tipo de seres que nadie ha visto antes", dijo el científico jefe del Censo de Vida Marina, Ron O'Dor, cuya organización ha realizado otras 12 expediciones en la Antártida. El recalentamiento del planeta causó el colapso de las barreras de hielo Larsen A, hace 12 años, y B, hace cinco, lo que dejó expuesta una porción del lecho marino antártico de 10.000 kilómetros cuadrados, por primera vez en entre cinco y doce milenios. Más de 50 científicos de 14 países pasaron 10 semanas, concluidas el 30 de enero, a bordo del rompehielos Polarstern, del Instituto Alfred Wegener de Alemania, investigando lo que podría ser la región más virgen del planeta Tierra.

"El colapso de las barreras Larsen pueden decirnos mucho sobre el impacto del cambio climático en la biodiversidad marina y el funcionamiento de los ecosistemas", dijo Julian Gutt, del Instituto Alfred Wegener de Investigación Polar y Marina y jefe científico de la expedición del Polarstern. "Estuvimos en condiciones irrepetibles de realizar un muestreo en un ecosistema marino considerado entre los menos perturbados del planeta por la acción humana", afirmó Gutt.

El cambio climático tiene un considerable impacto en las regiones polares, tanto en el mar Ártico como en la Antártida. Ése es el tema central del Año Polar Internacional, un esfuerzo de 50.000 científicos de más de 60 países que tendrá un costo de 1.700 millones de dólares en los dos próximos años. Lo que sucede en las regiones polares tiene repercusiones en todo el planeta, y en ellas el cambio climático se manifiesta con más rapidez que en ninguna otra parte. "El pasaje de nieve y hielo a agua es el punto de quiebre del sistema terráqueo", dijo Chris Rapley, director de la Investigación Antártica Británica en una videoconferencia desde la expedición.

"En los próximos dos años, procuraré avanzar en asuntos clave, como la respuesta de las barreras de hielo al cambio climático y la contestación a las preguntas del cuatrillón sobre el aumento del nivel del mar:

¿cuán rápido, cuánto?", agregó.

Las colapsadas barreras de hielo de Larsen se encuentran en la península Antártica, territorio cuyo recalentamiento en los últimos 50 años fue cuatro veces más rápido que el del resto del planeta. Científicos de la expedición del Polarstern utilizaron vehículos submarinos operados a control remoto para extraer muestras y estimar la respuesta de la vida marina a los cambios. "Encontramos una sorprendente mezcla de criaturas de aguas profundas y otras colonizadoras", dijo a IPS el biólogo Gauthier Chapelle, de la Fundación Polar Internacional con sede en Bruselas.

Entre las especies de aguas profundas figuran los nenúfares y sus parientes, los pepinos marinos y erizos de mar, encontrados en el llano y flamantemente expuesto fondo del mar. Tales especies se adaptaron a vivir allí, sin luz y con escaso alimento. Pocos seres pueden sobrevivir en esas condiciones. Los científicos estiman que la cantidad de animales allí presentes sea cien veces menor a la de las áreas del mar de Weddell.

Pero especies colonizadoras comienzan a trasladarse al lugar, como pulpos y ascidias gelatinosas. "La diversidad y abundancia de celápodos (especies de pulpo) es destacable", dijo a IPS Elaina Jorgensen, ictióloga de la Administración Nacional de Océanos y Atmósfera de Estados Unidos, organismo estatal con sede en la noroccidental ciudad de Seattle. "Los vídeos muestran que están cavando en el fondo del mar en lugar de vivir sobre las rocas, como suelen hacer", agregó. Además, la expedición identificó 15 nuevas especies de criaturas similares al camarón, que aún requieren análisis más detallados.

También hallaron allí grandes cantidades de krill, crustáceos de entre tres y cinco centímetros de longitud que constituyen la base de la cadena alimentaria de los océanos australes. Los bancos de krill atrajeron al área a cardúmenes de peces y ballenas. "Fueron avistadas cuatro ballenas picudas de Arnoux, y eso es una gran noticia porque son muy raras", dijo Jorgenson. Esta especie tiene 10 metros de longitud y sólo se encuentran en los océanos del Sur. Otra especie que se trasladó al área es las ballenas Minke, más numerosas y pequeñas.

Pero esta revitalización biológica de los mares antárticos podría ser temporaria. Los hielos submarinos son el hábitat natural del plancton, organismos microscópicos flotantes animales y vegetales que constituyen el principal alimento del krill, el cual, a su vez, nutre a buena parte de los peces y mamíferos marinos del área. Una ballena azul adulta, por ejemplo, come cada día cuatro millones de krill. Y una reducción de la población de plancton causaría una caída de los bancos de krill, lo que causaría un gran impacto en los ecosistemas de la región.

"Resulta muy difícil pronosticar el futuro de los eslabones superiores de la cadena alimentaria, como los animales que viven en el fondo del mar o los peces", sostuvo Gutt. De todos modos, es evidente que "ocurrirá un gran cambio en la biodiversidad de Larsen, y el ecosistema, único, debajo de las barreras de hielo desaparecerá", concluyó. El drama submarino que ya se constata debajo de las desaparecidas barreras es una competencia entre especies naturales de la región, que afrontan difíciles condiciones de supervivencia, y otras que se trasladan allí, ahora que el sol alcanza niveles más bajos del agua, lo que permite el crecimiento del fitoplancton (plancton vegetal).


Al Gore dice civilización nunca ha estado tan amenazada pero se puede salvar.
Madrid


- El ex vicepresidente de Estados Unidos Al Gore aseguró hoy que la civilización "nunca" se ha visto tan amenazada como ahora, si bien consideró que "tenemos todo lo que necesitamos para salvarla", excepto voluntad política, aunque dijo que éste es "un recurso renovable".

Al Gore, que ha volcado sus esfuerzos durante los últimos años en la lucha contra el cambio climático, hizo estas consideraciones durante la conferencia "El mayor problema actual de la humanidad: el calentamiento global y la acción para frenarlo" con la que abrió el primer Encuentro sobre Energía, Municipio y calentamiento global, que se celebra hoy y mañana.

El político norteamericano, que acompañó su exposición de un vídeo ilustrativo y de numerosas instantáneas que dejan constancia de los efectos del calentamiento, insistió en que hay tiempo todavía "y tenemos muchas armas" para tratar de resolver el problema, a la vez que abogó por un endurecimiento del Protocolo de Kioto de lucha contra el cambio climático.Recordó que su país no lo ha firmado, pero observó que algunos Estados como Pensilvania y California están adoptando medidas y que 369 ciudades estadounidenses lo apoyan de forma independiente.

Acusó a Estados Unidos de tener los índices más altos de emisiones de dióxido de carbono (CO2) y opinó que países emergentes como China no se comportarán responsablemente mientras no lo hagan los Estados más desarrollados.Insistió en que "tenemos capacidad para pensar a largo plazo y hacer cosas" y consideró que la lucha contra el calentamiento global "no es un tema político, sino moral", a la vez que subrayó que se trata también de "un desafío generacional, y la nuestra es a la que llama la historia para que se comporte de forma responsable".

El que fuera vicepresidente con Bill Clinton destacó los tres errores más comunes que a su juicio existen sobre el cambio climático: pensar que el debate está terminado, que se debe elegir entre economía y medioambiente y que si se acepta la realidad de este desafío, quizá sea demasiado tarde para actuar.Al Gore alertó de la proliferación de grupos de presión que cuestionan el cambio climático, y recordó que igual ocurrió en los años 50 y 60, cuando determinadas organizaciones planteaban dudas sobre los efectos dañinos del tabaco.

Explicó que el sistema climático mundial "es no lineal", por lo que los cambios pueden no ser graduales sino repentinos, y puso como ejemplo que un aumento de un grado de la temperatura media de la tierra sería muy superior en el Polo Norte.Como efectos del cambio climático, Al Gore citó la proliferación cada vez mayor de huracanes, el incremento de las inundaciones debido a que las precipitaciones son cada vez mas intensas y repentinas, mayor evaporación de los océanos, la acumulación de agua dulce o el cambio de las estaciones.

Apuntó que, además, existen numerosos estudios científicos que vinculan los índices más altos de extinción de especies con el calentamiento global, así como que la relación global entre humanos y microbios se ve afectada por el clima.En su intervención, se refirió a las masas de hielo de la Antártida, la más grande del planeta, que aunque sigue aumentando en tamaño la masa de los bordes está descendiendo, y de Groenlandia, afectada por los llamados 'terremotos de hielo', y subrayó que si la mitad de ambas se fundieran habría que cambiar los mapas del mundo.

Gore acompañó su intervención de numerosos vídeos y fotografías que evidencian el cambio climático, contrastó instantáneas antiguas y actuales del Kilimanjaro, de la Patagonia, de los Alpes, de Siberia, o del Himalaya, y advirtió en que esta última cordillera nacen siete grandes ríos que suministran agua potable al 40 por ciento de la población mundial.El ex vicepresidente estadounidense reconoció que en la historia ha habido dos procesos de calentamiento similares, pero aseguró que el que se está produciendo en la actualidad "no es natural".Al Gore regresará a España el próximo mes de junio para participar en una jornada durante la cual el Gobierno presentará la Estrategia Nacional de Lucha contra el Cambio Climático y el Plan de Medidas Urgentes. Febrero, 2007

1 comentario:

Gonzalo Javier dijo...

Hola.

Soy Gonzalo.
Les vengo a pedir ayuda para poder difundir lo mas posible mi reflexión sobre el calentamiento global.
Hasta hace poco la dejaba en blogs que trataran sobre el tema o que estuviesen relacionados al medio ambiente.
Ahora cree mi propio blog donde por ahora solo he publicado mi reflexión.
Denle un vistazo a mi blog y si les interesa y les gusta, por favor les pido que me ayuden.
No se muy bien como se maneja esto de los blogs.

Aca esta mi dirección de blog:

http://elgranretodelsiglo.blogspot.com/


desde ya muchas gracias.

Un gran saludo.